Cuando un trabajador decide finalizar voluntariamente su relación laboral, la empresa debe realizar una serie de gestiones para cerrar correctamente el vínculo. Entre ellas se encuentran la formalización de la renuncia, el cálculo de los conceptos pendientes, el pago de la liquidación final y la entrega de la documentación correspondiente.
Conocer el plazo para pagar liquidación final por renuncia es fundamental para evitar incumplimientos y asegurar que el trabajador reciba correctamente los importes que le corresponden.
En esta guía revisamos qué incluye una liquidación final por renuncia en Argentina, cuánto tiempo tiene el empleador para pagarla, cómo se calcula y qué documentación debe entregar al trabajador.
¿Qué es la liquidación final por renuncia?
La liquidación final por renuncia es el cálculo de los conceptos laborales que quedan pendientes al finalizar una relación de trabajo por decisión voluntaria del trabajador.
Es importante diferenciar la liquidación final de una indemnización por despido. Cuando el trabajador renuncia, en términos generales no corresponde la indemnización por antigüedad prevista para un despido sin justa causa, pero sí deben pagarse los conceptos devengados hasta la fecha de extinción del contrato.
Entre ellos pueden encontrarse:
- Salarios correspondientes a los días trabajados del último período.
- Sueldo Anual Complementario (SAC) proporcional.
- Vacaciones no gozadas proporcionales.
- Otros conceptos remunerativos o no remunerativos que correspondan según la relación laboral y el convenio colectivo aplicable.
- Horas extras u otros importes pendientes de pago, cuando correspondan.
La composición exacta de la liquidación puede variar según las condiciones de cada relación laboral, el convenio colectivo aplicable y los conceptos que se hayan devengado hasta la fecha de cese.
¿Qué conceptos incluye una liquidación final por renuncia?
Salario pendiente
El trabajador tiene derecho a percibir la remuneración correspondiente al tiempo efectivamente trabajado hasta la fecha de finalización de la relación laboral.
Por ejemplo, si la relación termina a mitad de mes, deberá liquidarse la parte del salario correspondiente a los días trabajados, junto con los conceptos adicionales que correspondan.
Para calcular correctamente este importe es fundamental contar con información precisa sobre asistencia, jornada, horas extras, ausencias y otros eventos que puedan afectar la remuneración.
Sueldo Anual Complementario proporcional
Cuando finaliza el contrato de trabajo, el trabajador tiene derecho a recibir la parte proporcional del SAC correspondiente al semestre trabajado.
La Ley de Contrato de Trabajo establece que este importe se determina considerando la proporción de las remuneraciones devengadas durante la fracción del semestre trabajada hasta la fecha de extinción.
Por eso, la fecha exacta de baja y los conceptos remunerativos registrados son datos relevantes para realizar correctamente el cálculo.
Vacaciones no gozadas
Al finalizar la relación laboral, el trabajador tiene derecho a recibir una compensación por el período de vacaciones proporcional que corresponda a la fracción del año trabajada.
El artículo 156 de la LCT establece expresamente esta indemnización proporcional cuando el contrato se extingue por cualquier causa.
Otros conceptos pendientes
Dependiendo de la situación del trabajador, la liquidación final también puede contemplar otros conceptos pendientes, como horas extras, comisiones, adicionales o importes establecidos por el convenio colectivo aplicable.
Por eso, no existe una única fórmula que pueda aplicarse a todas las liquidaciones por renuncia. El cálculo debe considerar las características particulares de cada relación laboral.
¿Corresponde una indemnización por renuncia?
En una renuncia voluntaria, en términos generales, no corresponde la indemnización por antigüedad prevista para el despido sin justa causa.
El artículo 245 de la LCT establece esta indemnización para los casos en que el empleador dispone un despido sin justa causa, una vez transcurrido el período de prueba.
Esto no significa que el trabajador pierda los demás derechos económicos generados durante la relación laboral. La liquidación final debe incluir los conceptos que correspondan hasta la fecha de extinción.
¿Cuál es el plazo para pagar liquidación final por renuncia?
El plazo para pagar liquidación final por renuncia está establecido en el artículo 255 bis de la Ley de Contrato de Trabajo.
La norma establece que las remuneraciones e indemnizaciones que correspondan por la extinción del contrato deben pagarse dentro de los plazos previstos en el artículo 128, contados desde la fecha de extinción de la relación laboral.
El artículo 128 establece actualmente los siguientes plazos máximos:
- 4 días hábiles para trabajadores remunerados mensual o quincenalmente.
- 3 días hábiles para trabajadores remunerados semanalmente.
Por lo tanto, si se trata de un trabajador mensualizado, el empleador dispone de hasta 4 días hábiles desde la fecha de extinción de la relación laboral para efectuar el pago de los conceptos que correspondan.
Es importante no confundir este plazo con el vencimiento habitual del salario mensual. En caso de extinción del contrato, el artículo 255 bis establece expresamente que los plazos se computan desde la fecha en que termina la relación laboral.
¿Cómo se formaliza una renuncia en Argentina?
La renuncia del trabajador debe formalizarse de acuerdo con las exigencias establecidas por la Ley de Contrato de Trabajo.
Actualmente, el artículo 240 establece que la renuncia, exista o no preaviso, debe formalizarse mediante despacho telegráfico en formato físico o digital enviado por el trabajador al empleador, o ante la autoridad administrativa del trabajo. El despacho telegráfico es gratuito y requiere validación de identidad.
Por lo tanto, una comunicación informal por correo electrónico o mensaje de WhatsApp no reemplaza por sí sola la formalización legal de la renuncia.
Preaviso de la renuncia
El artículo 231 de la LCT establece que el trabajador debe otorgar un preaviso de 15 días cuando decide finalizar la relación laboral.
Este plazo es diferente del que corresponde al empleador cuando dispone un despido. Para el empleador, la duración del preaviso depende de la antigüedad del trabajador y de las reglas aplicables al caso.
¿Cómo hacer la liquidación final por renuncia?
Para gestionar correctamente una liquidación final, la empresa debe considerar al menos las siguientes etapas:
1. Confirmar la fecha de extinción
La fecha efectiva de finalización de la relación laboral es fundamental porque determina hasta cuándo deben calcularse las remuneraciones y otros conceptos pendientes.
2. Revisar la información laboral
Se deben verificar los datos necesarios para realizar la liquidación, incluyendo:
- Fecha de ingreso.
- Fecha de egreso.
- Remuneración.
- Jornada y horario.
- Días efectivamente trabajados.
- Ausencias.
- Horas extras.
- Vacaciones utilizadas.
- Conceptos variables o adicionales.
- Convenio colectivo aplicable.
3. Calcular los conceptos pendientes
Con la información anterior se determinan los importes correspondientes a salario pendiente, SAC proporcional, vacaciones no gozadas y cualquier otro concepto que corresponda.
4. Realizar el pago
El pago debe efectuarse dentro del plazo establecido por los artículos 255 bis y 128 de la LCT.
5. Completar la documentación de egreso
Finalmente, la empresa debe gestionar la documentación correspondiente a la finalización de la relación laboral y los certificados exigidos por la legislación.
¿Qué documentación debe entregar la empresa?
La finalización de la relación laboral no termina con el pago de la liquidación.
El artículo 80 de la LCT establece actualmente que el empleador debe entregar al trabajador certificados con información sobre la relación laboral, la función desempeñada, las capacitaciones realizadas y la constancia del ingreso de aportes y contribuciones al Sistema de Seguridad Social.
Desde marzo de 2026, estos certificados deben entregarse o ponerse a disposición dentro de los 45 días hábiles desde la extinción del contrato. La obligación puede cumplirse mediante formato físico o digital, siempre que pueda acreditarse fehacientemente su puesta a disposición.
Además, ARCA reglamentó en 2026 un mecanismo para generar el Certificado de Trabajo del artículo 80 mediante el sistema de Simplificación Registral, incluyendo una alternativa digital para su puesta a disposición del trabajador.
Esto es importante porque el plazo para pagar la liquidación final no debe confundirse con el plazo para entregar los certificados del artículo 80. Son obligaciones diferentes y tienen plazos distintos.
Ejemplo de liquidación final por renuncia
Supongamos que un trabajador mensualizado presenta su renuncia y la relación laboral termina el 15 de agosto.
En ese caso, la liquidación final deberá considerar, según corresponda:
1. Salario pendiente:
Se calcula la remuneración correspondiente a los días trabajados durante agosto hasta la fecha de extinción.
2. SAC proporcional:
Se calcula la parte proporcional del aguinaldo correspondiente al semestre trabajado hasta la fecha de baja. La LCT establece este derecho en su artículo 123.
3. Vacaciones proporcionales:
Se determina la compensación correspondiente al período proporcional de vacaciones generado y no gozado, de acuerdo con el artículo 156.
4. Otros conceptos:
Se incorporan, cuando corresponda, horas extras, comisiones, adicionales u otros importes pendientes.
Al tratarse de una renuncia voluntaria, no se incorpora la indemnización por antigüedad correspondiente al despido sin justa causa.
El resultado final dependerá de la remuneración, antigüedad, jornada, convenio colectivo y demás condiciones particulares del trabajador.
¿Por qué el Control de Asistencia es importante para la liquidación final?
La liquidación final depende de información que se genera durante toda la relación laboral.
Los registros de asistencia permiten conocer, entre otros datos:
- Cuándo comenzó y terminó la jornada.
- Cuántas horas trabajó una persona.
- Qué horas extras realizó.
- Qué ausencias o atrasos tuvo.
- Qué turnos realizó.
- Cuáles fueron sus últimos días efectivamente trabajados.
Contar con esta información de manera ordenada y trazable facilita el cálculo de los conceptos que deben incorporarse en la liquidación y reduce la dependencia de procesos manuales.
Para empresas con grandes dotaciones, este punto adquiere todavía más relevancia. Revisar manualmente los registros de cientos o miles de trabajadores puede aumentar el riesgo de errores y consumir una cantidad considerable de tiempo del equipo de Recursos Humanos.
¿Cómo puede la tecnología facilitar la liquidación final?
Una solución de Control de Asistencia permite centralizar y automatizar la información relacionada con el tiempo trabajado.
En lugar de revisar registros dispersos, Recursos Humanos puede contar con información estructurada sobre marcaciones, jornadas, horas extras, ausencias y otras incidencias que pueden influir en los procesos de remuneración.
Además, mantener una trazabilidad clara de los datos permite identificar de dónde proviene cada información utilizada en el cálculo y facilita las revisiones posteriores.
La tecnología no reemplaza las reglas de liquidación ni las obligaciones del empleador. Su función es entregar datos confiables y trazables para que estos procesos puedan ejecutarse de manera más precisa y eficiente.
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Porque una liquidación final precisa comienza mucho antes de la fecha de egreso: comienza con datos confiables sobre el tiempo que cada trabajador efectivamente trabajó.
