El finiquito por renuncia voluntaria es el documento que formaliza las obligaciones económicas derivadas del término de una relación laboral cuando es el trabajador quien decide ponerle fin al contrato. Aunque la renuncia y el finiquito están relacionados, cumplen funciones diferentes: la renuncia es la manifestación de voluntad del trabajador para terminar el contrato, mientras que el finiquito deja constancia del término de la relación laboral y de las prestaciones que corresponda pagar.
En Chile, la renuncia voluntaria está contemplada en el artículo 159 N.º 2 del Código del Trabajo. Por su parte, las principales reglas sobre el finiquito se encuentran en el artículo 177. Por eso, conocer ambos procesos es fundamental para que el término de la relación laboral se gestione correctamente.
En este artículo revisamos qué es el finiquito por renuncia voluntaria, qué conceptos pueden incluirse, cuáles son los plazos legales y qué deben considerar tanto el trabajador como el empleador.
¿Qué es el finiquito por renuncia voluntaria?
El finiquito por renuncia voluntaria es el documento mediante el cual se deja constancia de las condiciones económicas asociadas al término del contrato de trabajo cuando este finaliza por decisión del trabajador.
Es importante distinguir ambos conceptos. La renuncia voluntaria es una de las causales de término del contrato establecidas en el artículo 159 del Código del Trabajo. El finiquito, en cambio, se refiere a la formalización de las prestaciones y obligaciones que quedan pendientes al finalizar la relación laboral.
La renuncia debe constar por escrito y, de acuerdo con el artículo 159 N.º 2, debe comunicarse al empleador con al menos 30 días de anticipación. Sin embargo, la Dirección del Trabajo ha señalado que una renuncia comunicada con menos de ese plazo no permite al empleador descontar automáticamente de la liquidación final los días de aviso que faltaren.
Para realizar correctamente el trámite, el trabajador puede utilizar la plataforma de la Dirección del Trabajo para ratificar su renuncia voluntaria y posteriormente entregar una copia al empleador.
¿Qué debe incluir un finiquito por renuncia voluntaria?
Los conceptos que se incluyen en un finiquito por renuncia voluntaria dependen de la situación particular de cada trabajador y de las obligaciones pendientes al momento del término del contrato.
Entre los conceptos que pueden corresponder se encuentran:
Remuneraciones pendientes
El empleador debe pagar las remuneraciones que se encuentren pendientes hasta la fecha efectiva de término de la relación laboral, según corresponda.
Feriado proporcional
Si el trabajador termina su contrato antes de completar un nuevo período que le permita hacer uso del feriado correspondiente, puede tener derecho al pago del feriado proporcional. La Dirección del Trabajo reconoce esta prestación como una compensación en dinero asociada a los días de feriado pendientes al término de la relación laboral.
Otros conceptos pendientes
Dependiendo del contrato y de las condiciones pactadas, el finiquito por renuncia voluntaria también puede contemplar otros montos pendientes, como determinadas remuneraciones variables, bonos o beneficios que ya se hayan devengado y que correspondan pagar.
No debe asumirse, en cambio, que una renuncia voluntaria genera automáticamente una indemnización por años de servicio. Esta indemnización está asociada principalmente a determinadas causales de término establecidas por la legislación, por lo que no corresponde simplemente por el hecho de que exista una renuncia.
¿Cuánto tiempo tiene el empleador para pagar el finiquito?
Uno de los aspectos más importantes del finiquito por renuncia voluntaria es el plazo para su otorgamiento y pago.
De acuerdo con el artículo 177 del Código del Trabajo, el empleador debe otorgar el finiquito y poner su pago a disposición del trabajador dentro de 10 días hábiles contados desde la separación del trabajador. Esta obligación también aplica cuando el término del contrato se produce por renuncia voluntaria.
Por lo tanto, que el trabajador haya decidido renunciar no significa que el empleador pueda postergar indefinidamente la entrega del finiquito o el pago de los montos que correspondan.
La Dirección del Trabajo ha precisado que, una vez comunicada la renuncia y transcurridos los 10 días hábiles desde la separación, corresponde al empleador otorgar el finiquito y poner su pago a disposición del trabajador.
¿El trabajador debe firmar el finiquito?
El trabajador debe revisar cuidadosamente el contenido del finiquito por renuncia voluntaria antes de suscribirlo, verificando que la fecha de término, los haberes y los montos consignados correspondan a su situación.
La normativa contempla mecanismos de ratificación del finiquito ante un ministro de fe. Actualmente, este procedimiento también puede realizarse mediante el Finiquito Laboral Electrónico de la Dirección del Trabajo. En este sistema, el trabajador puede aceptar la propuesta, rechazarla o aceptarla con reserva de derechos.
La reserva de derechos es especialmente relevante cuando existe alguna diferencia respecto de determinados conceptos. La Dirección del Trabajo señala que el trabajador puede efectuar esta reserva en el finiquito electrónico y que no necesita la aceptación del empleador para hacerlo.
Por eso, firmar un finiquito no debería entenderse como un trámite meramente administrativo. Antes de aceptarlo, es recomendable revisar que la información y los montos reflejen efectivamente lo que corresponde.
¿Se puede pagar el finiquito en cuotas?
Sí, pero no es una decisión que el empleador pueda imponer unilateralmente.
El artículo 177 permite que las partes acuerden el pago en cuotas de acuerdo con las condiciones establecidas por la legislación laboral. La posibilidad de pactar un pago fraccionado debe quedar formalizada y respetar las reglas correspondientes.
Por lo tanto, si existe un acuerdo de pago en cuotas, este debe quedar correctamente consignado en el finiquito.
¿El finiquito puede ser electrónico?
Sí. La legislación laboral permite la utilización del Finiquito Laboral Electrónico disponible a través de la Dirección del Trabajo.
En este procedimiento, el empleador genera la propuesta y el trabajador puede revisarla y decidir si la acepta, la acepta con reserva de derechos o la rechaza. La modalidad electrónica es una alternativa para el trabajador, quien también puede optar por la vía presencial ante un ministro de fe.
Esto permite gestionar el proceso de manera digital, pero no elimina la necesidad de que la información contenida en el finiquito sea correcta y que se respeten las formalidades establecidas por la legislación.
¿Qué pasa si existen diferencias en el finiquito?
Si el trabajador detecta diferencias en los montos, conceptos o condiciones del finiquito por renuncia voluntaria, puede manifestar su disconformidad y utilizar los mecanismos disponibles para reclamar.
En el Finiquito Laboral Electrónico existe la posibilidad de aceptar con reserva de derechos, especificando los aspectos sobre los cuales existe una diferencia. La Dirección del Trabajo también dispone de mecanismos de reclamación y conciliación para determinadas controversias laborales.
La reserva de derechos es particularmente importante cuando el trabajador considera que existe un concepto que debe ser revisado posteriormente. La procedencia de un derecho y las controversias que involucren su existencia pueden requerir la intervención de los tribunales laborales.
¿Qué debe considerar el empleador al gestionar un finiquito por renuncia voluntaria?
Para gestionar correctamente un finiquito por renuncia voluntaria, el empleador debe contar con información confiable sobre la relación laboral y los conceptos que deben ser considerados al momento del término.
Entre otros aspectos, es necesario tener claridad sobre:
- La fecha efectiva de término del contrato.
- Las remuneraciones pendientes.
- Los días trabajados que deban ser considerados en la liquidación final.
- El feriado proporcional que corresponda.
- Otros haberes que se hayan devengado y deban incorporarse.
- La documentación asociada al término de la relación laboral.
- El cumplimiento del plazo legal de 10 días hábiles para otorgar el finiquito y poner su pago a disposición.
Aquí, la calidad de los datos laborales resulta fundamental. Un registro incompleto o disperso de las jornadas, marcaciones, ausencias y horas trabajadas puede dificultar la revisión de la información que antecede al proceso de término.
¿Cómo ayuda GoodRabbit en la gestión previa al finiquito?
Gestionar correctamente un finiquito por renuncia voluntaria requiere contar con información precisa sobre lo ocurrido durante la relación laboral. Para las grandes empresas, especialmente aquellas con una gran cantidad de trabajadores, múltiples centros de trabajo o sistemas de turnos, reunir esa información manualmente puede aumentar el riesgo de errores y diferencias.
La solución de Control de Asistencia de GoodRabbit permite centralizar y gestionar información relacionada con las jornadas de trabajo, marcaciones, atrasos, ausencias y horas trabajadas, generando datos trazables que pueden utilizarse como insumo para los procesos administrativos y de remuneraciones.
A esto se suman Gestión de Turnos y Optimización de Dotación, soluciones que permiten gestionar la planificación de la fuerza laboral y relacionarla con la operación de la empresa.
GoodRabbit no determina los montos legales de un finiquito ni reemplaza la asesoría laboral o de remuneraciones. Su aporte está en entregar información confiable, trazable y disponible sobre la gestión del tiempo de trabajo, para que las empresas puedan tomar decisiones y ejecutar sus procesos con una mejor base de datos.
